El día que no estés,
serán grises las nubes,
nadie alzará la voz,
ni reirá muy fuerte.
El día que no estés,
no sabrán los sabores,
no teñirán los colores,
y los sueños no volarán.
El día que no estés,
no acertarás la fecha,
no entederás la forma,
y yo tendré razón.
El día que no estés,
no voy a hacerte caso,
voy a vestirte de princesa,
como siempre debiste ser.
El día que no estés,
iré hacia Pucusana,
llevando rosas blancas,
naranjas y amarillas.
El día que no estés,
estarás en el mar,
estarás en mis sueños,
No te irás jamás.