pequeños pasajes de un libro entero.
Los vuelvo mis obsesiones predilectas,
por unas cuántas lunas,
por unas cuántas fiestas.
Aprendo sus gestos y sus frases,
los lleno de mi afecto y mi deseo.
Les regaló la ilusión de una princesa,
todos quieren ser los héroes de algún cuento.
Y confieso que no es de piedra mi argumento,
me he perdido en miradas azul profundo,
he sentido electricidad al unir los cuerpos.
he soñado mil futuros con un beso,
y por supuesto, he tenido mucho miedo.
y cuál cielo de cartón que se deshace,
la incertidumbre de un "quizás" nos paraliza.
No te preocupes, te regalo una despedida.
Sin reproches, sin recuerdos,
con sonrisas y caricias.
Cuando estés de vuelta en tu camino,
ya me habré olvidado de tus sueños.
Por ahí va otro forastero,
necesita de mi luz por un momento.