El mundo se va a acabar,
y yo sigo sentada en el mismo lugar.
Hoy quiero correr sin mirar,
quiero golpearme contra la pared una vez más.
Voy arrepentirme con una sonrisa,
que me prestó el diablo en días de misa.
Voy a serle infiel a lo que aprendí,
los últimos diez meses sin ti.
No quiero cantar una melodía
para que me aplauda solo mi tía.
Me quiero quedar en un par de fotos,
en una pintura y en un “hasta pronto”.
Mírame a los ojos que cuando chispean,
quiere decir que hoy tiembla la tierra.