Por el rumbo de mis penas
Un joven va
Con sonrisa curiosa
Con el rostro moreno
Con la pena en la casa
Un joven va
Me robó la sonrisa
Me dejó una nota
Nunca intento nada
Su pasión no era fértil
Y en un desierto anclado
Suspendió su avidez
Se dejó maltratar con excusas infames
Lo llamé con un ave mensajera del viento
Respondió que era solo y feliz
Nunca supo mentir
Le ofrecí mi consuelo
Despreció mis abrazos
Discutimos por siglos
Intercalados de ausencias
No tenía sentido, ni pies, ni cabezas
Quizá la penumbra que aburre y no intriga
Nos llevo al juego perverso de maltratar la ilusión
Había vacíos insalvables que nos unían perplejos
Complicidades también
Será mi inmadurez o fue la tuya
Fue un tiempo sufriente
Fue grato.
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